Ascendiste a un cargo directivo: cómo liderar a quienes antes eran tus compañeros
Un ascenso es una buena noticia. Sin embargo, para muchos directivos también trae una pregunta incómoda: cómo liderar, de un día para otro, a las mismas personas con las que antes almorzaba, comentaba el día o compartía las mismas metas como compañero de equipo.
Esta situación es más común de lo que parece. De hecho, es uno de los momentos donde más se busca acompañamiento directivo: la persona es técnicamente muy buena en su área, pero todavía no tiene las herramientas para liderar a un equipo que hasta hace poco consideraba sus pares.
Por qué el ascenso técnico no siempre viene con las habilidades de liderazgo
Las empresas suelen promover a quien mejor resultado individual entrega. Es una lógica razonable. Sin embargo, dirigir personas es una competencia distinta a ejecutar tareas, y pocas veces se enseña antes de que se necesite.
Como resultado, el nuevo directivo enfrenta una doble exigencia: seguir entregando resultados y, al mismo tiempo, aprender a delegar, dar dirección clara y ganarse el respeto de un equipo que lo conoce en otro rol.
Tres señales de que la transición necesita apoyo
- Sigues haciendo tareas operativas que ya deberías delegar.
- Te cuesta dar una instrucción clara a alguien que antes era tu igual.
- Sientes que tu equipo espera que sigas siendo uno más del grupo, en lugar de su líder.
Ninguna de estas señales significa que algo esté mal contigo. Simplemente indican que estás en una transición de rol, y toda transición se facilita con las herramientas correctas.
Liderar no siempre requiere cambiar quién eres
Uno de los paradigmas más comunes es pensar que liderar exige hablar fuerte, imponerse o adoptar una personalidad distinta a la propia. La experiencia de quienes han pasado por un proceso de Acompañamiento Directivo muestra lo contrario.
«No importa si eres tímido, porque para liderar es importante dar buen ejemplo, conectar con los demás y tener pasión por todo lo que se hace, además de coherencia entre el pensar, sentir y el hacer. Ya no tengo el paradigma de que para liderar se necesita hablar duro y con autoridad.» — Ángela Espinal, Gestión Estratégica y Proyectos
Qué hacer en las primeras semanas del nuevo cargo
Primero, conversa de manera individual con cada miembro del equipo para entender su forma de trabajar y sus expectativas frente al cambio. Luego, define con claridad qué es negociable y qué no, un ejercicio que también forma parte del autoliderazgo del propio directivo. Por último, mantén la comunicación abierta sobre los cambios que vendrán, en lugar de imponerlos sin explicación.
Un ejemplo real
En Bancamia, un participante del Programa de Acompañamiento Directivo pasó de Gerente Regional a Vicepresidente Comercial durante el proceso. El acompañamiento no cambió quién era como persona: le dio las herramientas específicas que ese nuevo nivel de responsabilidad exigía.
El mejor momento para actuar
El mejor momento para desarrollar estas herramientas es apenas se recibe el ascenso, antes de que los hábitos del cargo anterior se conviertan en un obstáculo. Los directivos que invierten en este acompañamiento avanzan con mayor seguridad en su nuevo rol.
Si estás en esta transición, una sesión exploratoria de 30 minutos con Andrés Lobo-Guerrero puede ayudarte a identificar exactamente qué necesitas para liderar con confianza. Agenda tu sesión exploratoria sin costo en el botón naranja que está arriba a la derecha y que dice Escribeme y Cuentame Tu Situación.

